Basófilos

Karen Buckland, Imperial College London, Reino Unido
Traducción: Jesús Gil, Würzburg, DE (SEI)

Los basófilos son leucocitos circulantes derivados de médula ósea. Son células mononucleares con un alto contenido granular. Su diferenciación a partir de progenitores mieloides está mediada por IL-3. Ésta actúa sobre la cadena α del receptor para IL-3 (también conocido como CD123), lo que permite distinguirlos de los mastocitos. Los basófilos constituyen menos del 1% de los leucocitos en humanos, pero son las únicas células circulantes que contienen histamina. Comparten muchas similitudes con los mastocitos residentes en los tejidos, activándose cuando se produce entrecruzamiento del antígeno con el receptor FcεRI de IgE. El entrecruzamiento provoca la rápida degranulación y liberación del contenido intracelular. Los basófilos también pueden activarse sin la presencia de IgE, gracias a mediadores inflamatorios como los factores del complemento (C5a y C3a), MBP, PAF y quimiocinas.

Activación de los basófilos

1. Basophils_Table 1

Moléculas expresadas en la superficie celular de los basófilos

1. Basophils_Table 2

Los basófilos son reclutados a los sitios de inflamación donde pueden ser activados directamente por una variedad de patrones moleculares asociados a patógenos (o PAMPs, por sus siglas en inglés), así como por entrecruzamiento de IgE. Cuando son estimulados, liberan su contenido granular conteniendo histamina y producen LTC4 (leucotrieno 4). Además, son también capaces de producir citocinas, principalmente IL-4 e IL-13, así como MIP-1α. Por lo tanto, estas células ayudan al sistema inmunitario a través de la liberación de distintos componentes tales como citocinas, leucotrienos e histamina. En particular, los basófilos son realmente importantes en respuestas inmunitarias frente a parásitos, incluyendo garrapatas y filarias.

1. Basophils_Figure 1

Desde hace ya muchos años, los basófilos y mastocitos han sido implicados en la patogénesis de la enfermedad alérgica, ya que se han encontrado niveles altos de los mediadores que ambos producen en tejidos afectados por la alergia. Los basófilos son la fuente principal de producción de IL-4 en las respuestas inmunitarias iniciales, una citocina que promueve la diferenciación de las células T hacia un fenotipo Th2. Además, una vez que el antígeno ha entrado en el organismo, estas células pueden rápidamente ser reclutadas a piel, pulmón o mucosa nasal, por lo que se encuentran elevados en dermatitis atópica, asma, rinitis alérgica y pólipos nasales. En estas condiciones, los basófilos reclutados participan en las respuestas tardías mediante la producción y liberación de mediadores como histamina, LTC4 e IL-4. Por lo tanto, los basófilos podrían tener un papel patológico tanto en el inicio, como en el desarrollo y cronicidad de las enfermedades alérgicas.

Revisión: África González Fernández, CINBIO, Universidad de Vigo, ES (SEI)

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