Células Natural Killer

Células Natural Killer | Philipp Eissmann, Imperial College London, Reino Unido
Traducción: Jesús Gil, Würzburg, DE (SEI)

Las células natural killer (NK) representan uno de los tres grupos de linfocitos, aparte de las células T y B. A diferencia de ellos, pertenecen al sistema inmune innato y forman parte de la primera línea de defensa frente a un amplio rango de patógenos. En concreto, proveen protección frente a infecciones virales y bacterianas y ayudan a detectar y limitar el desarrollo de cánceres.

En este sentido, fueron inicialmente descritas como células con habilidad para destruir células tumorales sin tener que recibir una señal o activarse (recordemos que, por ejemplo, los linfocitos T citotóxicos necesitan encontrar el antígeno presentado en las células presentadoras), por lo que su nombre está conectado con su habilidad “natural” para matar. Aparte, son capaces de secretar citocinas, como IFN-γ y TNF-α, que constituye un segundo mecanismo de defensa importante durante la reacción inmune.

Podríamos pensar que las células que muestran una “habilidad natural para matar” deberían estar estrictamente controladas para proteger a las células sanas de su ataque. Por ello, además de una variedad de receptores activadores, las células NK expresan receptores de inhibición que reconocen MHC de clase I (lo que se denomina “reconocimiento de lo propio”). Se trata de un mecanismo de control muy eficiente, puesto que casi todas las células “normales” expresan MHC de clase I y, por tanto, están protegidas de ataques indeseados.

9.3. Natural Killer cells_Figure 1
Cuando están “patrullando”, están constantemente en contacto con otras células. Durante estas interacciones se produce un equilibrio entre señales activadoras e inhibidoras que determina si la célula NK atacará o no.

9.3. Natural Killer cells_Figure 2
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