Generación de la diversidad de células B anticuerpos

Generación de la diversidad de células B anticuerpos | Paul A. Blair & Anneleen Bosma, Centro de estudios en reumatología, University College Londo, Reino Unido
Traducción: Juan R. de los Toyos, Oviedo, ES (SEI)

Uno de los principales papeles que los linfocitos B juegan en la respuesta inmunitaria es la producción de anticuerpos, que específicamente reconocen y se unen a antígenos de bacterias invasoras o de partículas virales. La unión de un anticuerpo específico a su diana puede evitar que los virus penetren en las células o ayudar a los fagocitos en la identificación y destrucción de invasores. Dado que cada célula B puede solamente producir anticuerpos de una única especificidad y de que existe una enorme variedad de patógenos que pueden infectarnos, el sistema inmunitario necesita generar números muy grandes de células B para que cada una produzca un anticuerpo diferente.

1. Generation of B-cell antibody diversity (Generación de la diversidad de céllulas B y anticuerpos)_Figure 1

Figura 1. Diagrama esquemático de una molécula de anticuerpo compuesta de dos cadenas pesadas y de dos cadenas ligeras. Ambas cadenas pesada y ligera tienen una región variable y una región constante. Las regiones variables son responsables de la unión a una molécula específica llamada antígeno.

La especificidad de un anticuerpo, es decir, lo que reconoce, está determinada por la forma de su región variable (Figura 1); un anticuerpo particular se unirá a un antígeno que tiene una región con una estructura complementaria a la de la región variable del propio anticuerpo. La diversidad en la especificidad de los anticuerpos se genera inicialmente en los primeros estadios del desarrollo. Cuando todavía están en el estadio de progenitora de células B en la médula ósea, las células B reorganizan aleatoriamente sus segmentos génicos variables (V), de diversidad (D) y de unión (J) para confeccionar el anteproyecto de las regiones variables de sus anticuerpos. La diversidad surge del hecho de que hay múltiples copias de dichos segmentos que pueden ser reunidos en diferentes combinaciones (Figura 2). En la mayoría de los mamíferos, cada molécula de anticuerpo está compuesta de un tipo de cadena pesada y de cadena ligera (Figura 1), cuyas regiones variables son resultado del reordenamiento de unos determinados segmentos génicos V y J (sólo para la cadena pesada hay segmentos D).

También se añade más diversidad a los genes de la región variable por medio de un enzima llamado desoxinucleotidil-transferasa terminal (TdT) que adiciona nucleótidos extra entre los segmentos génicos V, D y J, cambiando la estructura de las regiones variables resultantes.

1. Generation of B-cell antibody diversity (Generación de la diversidad de céllulas B y anticuerpos)_Figure 2
Figura 2. Representación esquemática del reordenamiento de segmentos génicos de la región variable.

Durante el curso de una infección, los linfocitos B pueden alterar aún más la afinidad del anticuerpo que producen. Cuando un linfocito B maduro encuentra un antígeno reconocido por su receptor (el receptor antigénico de la célula B incluye el anticuerpo que produce anclado en la superficie celular), entonces el linfocito B puede experimentar un proceso denominado hipermutación somática. Un enzima llamado desaminasa de citidina inducida por activación (AID) produce mutaciones al azar en los genes de la región variable del anticuerpo. Si las mutaciones resultan en un anticuerpo que se une más fuertemente a sus dianas, esos linfocitos B sobrevivirán y se diferenciarán en células plasmáticas productoras de anticuerpos con la nueva afinidad aumentada.
Revisión: Jesús Gil, Würzburg, DE (SEI)

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