Artritis Reumatoide

Artritis Reumatoide | Hayley Evans, CMCBI, King’s College London, Reino Unido
Traducción: Javier Rodríguez-Carrio, Oviedo, ES (SEI)

La Artritis Reumatoide (AR) es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente a las articulaciones. Tiene una prevalencia del 0,5 – 1,0% en países occidentales, predominando en mujeres de entre 30 y 50 años de edad, y presenta una fuerte asociación familiar. La AR puede provocar un descenso en la esperanza y calidad de vida en los afectados. Aunque las causas exactas de la enfermedad no están claras, se conocen algunos factores genéticos y ambientales asociados (obesidad, tabaquismo, alelos MHC-II, etc.).

Una vez se desencadena, las células del sistema inmunitario migran a las articulaciones, donde producen grandes cantidades de mediadores del sistema inmunitario (citocinas y quimiocinas), provocando la activación y el reclutamiento de más células al tejido diana. Ocurre entonces una hiperplasia de la membrana sinovial, así como una acumulación de fluido en la articulación, causando una hinzachón de la misma y una disminución de la movilidad. La inflamación puede variar en severidad entre pacientes, pero siempre presenta carácter crónico y progresivo, llevando a daño articular y erosión ósea.

La presencia de autoanticuerpos en AR sugiere que los mecanismos de reconocimiento entre lo propio y lo extraño no funcionan correctamente, pero no está claro si éste fenómeno es la causa o una consecuencia de la inflamación. Asimismo, parece que los mecanismos normales de control del organismo no son suficientes para controlar la AR. Por ello, el tratamiento actual se basa en aumentar o bloquear diferentes componentes de la respuesta inmunitaria mediante fármacos. Actualmente no existe cura, pero puede conseguirse una remisión satisfactoria en un buen número de pacientes. Se emplea una estrategia escalonada con diferentes agentes, desde antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) a los fármacos anti-reumáticos modificadores de la enfermedad (FAMEs), hasta finalmente el bloqueo específico de determinados mediadores pro-inflamatorios mediante el uso de fármacos biológicos.

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Revisión: Jesús Gil, Würzburg, DE (SEI)

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