Candida albicans

Candida albicans | Rebecca A. Drummond, Universidad de Aberdeen, Reino Unido
Traducción: Jesús Gil, Würzburg, DE (SEI)

Aunque Candida albicans forma parte de la flora comensal humana, se encuentra entre las más comunes especies fúngicas que causan enfermedad. Se ha convertido recientemente en la cuarta causa de sepsis nosocomial (adquirida en hospitales), con una tasa de mortalidad en torno al 40%.

C. albicans causa múltiples tipos de infecciones, pero pueden dividirse en dos grupos principales: mucosas y sistémicas. Las infecciones mucosas se presentan habitualmente en mujeres sanas como candidiasis vulvovaginal, que experimentarán aproximadamente el 75% de mujeres adultas alguna vez en su vida. C. albicanas pueden también colonizar la cavidad bucal (candidiasis oral), lo que puede acarrear problemas en recién nacidos y ancianos.

La infección sistémica, o candidiasis diseminada, es una patología mucho más grave. Esto ocurre en pacientes inmunosuprimidos (por drogas, quimioterapia o infectados por HIV) donde C. albicans, generalmente controlada por el sistema inmunitario, invade los tejidos y entra en el torrente sanguíneo. Como hemos mencionado que forma parte de la flora comensal, el punto de entrada principal suele ser a través de la invasión de la pared intestinal (por ejemplo en úlceras o heridas).

Formas morfológicas de C. albicans

C. Albicans tiene tres formas morfológicas distintas:

(1) Levadura.
(2) Pseudohifa.
(3) Hifa filamentosa (Figura 1).

Su habilidad de pasar de una a otra forma es dependiente de factores ambientales y es necesario para la virulencia del hongo. Las cepas mutantes que tienen dificultades para cambiar su morfología tienen una menor capacidad de infectar ratones.

2. Candida albicans_Figure 1
Figura 1. Las tres formas morfológicas de C. albicans. En forma de levadura (1) las células son pequeñas, redondeadas y se dividen de forma convencional. La forma de hifa (3) corresponde a células alargadas que no se separan una vez han completado la división celular, sino que permanecen unidas y separadas por un septo que permite el paso de citoplasma y otros componentes entre compartimentos. La forma pseudohifa (2) es menos alargada que la forma hifa y presenta un marcado estrechamiento en el septo. Las fotos son cortesía de Simon Vautier.
Respuesta inmunitaria C. albicans

Un componente clave en la protección frente a C. albicans es el receptor de reconocimiento de patrones, Dectina-1, el cual es expresado en células mieloides como los monocitos, células dendríticas y neutrófilos. La dectina-1 es necesaria para una adecuada fagocitosis y destrucción del hongo, ya que une β-glucanos (que forman una capa de la pared celular de C. albicans). Ratones deficientes en este receptor son muy susceptibles a la forma sistémica de la enfermedad. De forma similar, el polimorfismo en la secuencia humana para dectina-1, Y238X, hace que sus portadores sean más propensos a sufrir infecciones recurrentes de Candida.
Revisión: Pedro Aparicio, Murcia, ES (SEI)

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