Pseudotuberculosis

Pseudotuberculosis | Diane Williamson, Departamento de ciencias biomédicas, Dstl Porton Down, Reino Unido
Traducción: Helena Izquierdo, CNIC, Madrid, ES (SEI)

La pseudotuberculosis, causada por Yersinia pseudotuberculosis, es una zoonosis que se transmite al ser humano a través del contacto con la piel de animales infectados, o por el consumo de aguas, vegetales u otros alimentos contaminados. Y. pseudotuberculosis es un bacilo Gram negativo de pequeño tamaño y de forma oval, del que parecen haber evolucionado otras especies patogénicas de Yersinia (Y.pestis y Y.enterocolitica). Tal y como ocurre con Y.pestis, la tinción de Gram sigue un patrón bipolar, esto es, en ambos extremos del bacilo. La infección por Y.pseudotuberculosis genera una adenitis mesentérica aguda (pseudotuberculosis), que puede confundirse con apendicitis. Como su nombre implica, puede dar lugar a síntomas similares a los desarrollados durante la tuberculosis, que pueden afectar el hígado, el bazo y los ganglios linfáticos, causando necrosis tisular y la aparición de granulomas, siendo comunes la fiebre y el dolor abdominal. Ocasionalmente puede dar lugar a una patología sistémica severa, con una tasa de mortalidad muy alta.

Las cepas de Y.pseudotuberculosis se clasifican en 6 serotipos distintos, basándose en el número de antígenos somáticos termoestables y en el número de antígenos flagelares termolábiles, que están presentes en medios de cultivo incubados a 18-26ºC. Como ocurre con Y.pestis, Y.pseudotuberculosis expresa una forma truncada de lipopolisacárido de superficie (LPS “irregular”), que le permite evadir el reconocimiento por TLR4 en el hospedador, mientras que los antígenos flagelares evitan su fagocitosis.

Como ocurre con otras especies de Yersinia, Y.pseudotuberculosis también posee el plásmido pYV, que codifica las proteínas del sistema de secreción de tipo III (T3SS), el antígeno V, y otras proteínas externas. El antígeno V regula el T3SS y, aparte de poseer propiedades antiinflamatorias, permite a la bacteria sintetizar una proyección hueca en forma de aguja, que contacta directamente con la célula hospedadora in vivo. A través de ella, las proteínas efectoras de la bacteria llegan a la célula del hospedador. Estos efectores son en mayor o menor grado citotóxicos, antifagocíticos o antiinflamatorios, y generalmente inducen la apoptosis de las células hospedadoras y así, la supervivencia de la bacteria en el organismo huésped. A través de estos mecanismos, contrarresta la defensa ejercida por el sistema inmunitario innato y logra diseminarse, dando lugar a una potente bacteremia. El antígeno V contiene la secuencia V03 y es homólogo al que secreta Y.pestis. Este dato es importante, ya que dicho antígeno es el responsable de conferir protección en la vacunación contra la tuberculosis, de manera que se puede también adquirir protección frente a Y. pseudotuberculosis (protección cruzada).

Y.pseudotuberculosis es susceptible a un amplio rango de antibióticos que incluyen la penicilina, la ampicilina y la tetraciclina.

Revisión: Jesús Gil, Würzburg, DE (SEI)

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